FADEMUR recoge las demandas de las personas mayores rurales de Asturias para mejorar su salud y calidad de vida
Un encuentro con participantes de distintas localidades asturianas pone de manifiesto la necesidad de reforzar la atención sanitaria, mejorar las comunicaciones y promover actividades que favorezcan la autonomía y las relaciones sociales.
La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), en el marco del programa Cuidándonos en el Asturias Rural, ha impulsado un espacio de reflexión sobre la salud y los cuidados en el medio rural asturiano que ha permitido recoger las experiencias y propuestas de alrededor de 30 personas de distintas localidades del Principado de Asturias.
El encuentro online “La salud en el medio rural asturiano”, celebrado el pasado 23 de octubre, reunió a participantes de localidades como A Paramios, en Vegadeo; Cibuyo, en Cangas del Narcea, y Villanueva de los Oscos, entre otras. La sesión permitió compartir recuerdos sobre los cuidados tradicionales, analizar las dificultades que afrontan actualmente las personas mayores en sus pueblos y plantear posibles soluciones para mejorar su bienestar.
Entre las principales conclusiones destacó la necesidad de mejorar las infraestructuras de comunicación, garantizar una atención sanitaria más accesible y reforzar los recursos destinados a prevenir la soledad no deseada. Las aportaciones también pusieron de relieve la importancia de preservar la solidaridad vecinal y facilitar oportunidades de participación social para las personas mayores.
Mejorar las comunicaciones para garantizar el acceso a los servicios
Respecto a la mejora de las infraestructuras de comunicación en las zonas rurales asturianas, las personas participantes señalaron las dificultades derivadas de una cobertura telefónica insuficiente, los problemas de recepción de la señal de televisión y la falta de conexiones a internet estables en algunas localidades.
Estas carencias dificultan el acceso a la información y a los servicios digitales, además de limitar las posibilidades de participación y comunicación de quienes viven en los pueblos. La situación afecta también a los centros sociales rurales, que no siempre disponen de los equipos tecnológicos y la conectividad necesarios.
El encuentro puso de manifiesto que la brecha digital no responde únicamente a la falta de conocimientos o habilidades individuales, sino también a la ausencia de infraestructuras, dispositivos y recursos adecuados. Por ello, se planteó la necesidad de mejorar la conectividad y mantener alternativas presenciales y telefónicas que garanticen la atención a todas las personas.
Una atención sanitaria adaptada a la realidad rural
El acceso a los servicios sanitarios fue otro de los asuntos centrales. Las personas asistentes trasladaron su preocupación por los recursos disponibles en los centros de salud y por las dificultades que supone acudir a consultas médicas o especializadas cuando se vive lejos de los principales núcleos de población.
La dispersión geográfica y la falta de medios de transporte pueden convertirse en barreras para quienes no conducen, carecen de vehículo propio o dependen de familiares para desplazarse.
Ante esta realidad, se propuso acercar recursos y actuaciones preventivas a las propias localidades mediante unidades itinerantes que faciliten el acceso a actividades y apoyos sin necesidad de realizar desplazamientos difíciles.
Prevenir la soledad y fomentar la autonomía
La prevención de la soledad no deseada y del deterioro físico y cognitivo ocupó también un lugar destacado en el encuentro. Las personas participantes señalaron la importancia de evitar que la vida cotidiana de las personas mayores quede reducida al ámbito doméstico, con pocas oportunidades de relación y participación.
Entre las propuestas planteadas figuran la organización de actividades de movilidad y psicomotricidad, ejercicios de estimulación de la memoria, encuentros grupales y espacios de conversación e intercambio de experiencias entre vecinos.
Estas iniciativas permitirían favorecer una vida más activa, reforzar la autonomía personal y mantener los vínculos comunitarios, especialmente importantes en localidades pequeñas y dispersas.
Recuperar los saberes tradicionales y fortalecer la solidaridad vecinal
El encuentro también permitió recuperar la memoria de los cuidados tradicionales y los conocimientos populares relacionados con la salud que se transmitían de generación en generación.
Las personas asistentes recordaron cómo la ayuda entre vecinos y los conocimientos compartidos en el ámbito familiar constituían una primera red de apoyo ante pequeñas dolencias y situaciones cotidianas. Asimismo, destacaron el papel que todavía desempeñan las relaciones vecinales en el acompañamiento a las personas mayores.
La recuperación de estas experiencias contribuye a preservar una parte de la memoria cultural del medio rural asturiano y a reconocer el valor histórico y social de los cuidados comunitarios.
No obstante, las personas participantes señalaron que la solidaridad vecinal, aunque sigue siendo fundamental, no siempre resulta suficiente para responder a todas las necesidades, especialmente en un contexto de envejecimiento de la población, dispersión territorial y menores oportunidades de encuentro.
Escuchar a las personas mayores para construir soluciones desde el territorio
Las conclusiones del encuentro ponen de relieve la necesidad de abordar el bienestar de las personas mayores rurales desde una perspectiva integral, que tenga en cuenta tanto el acceso a los servicios sanitarios como las comunicaciones, la prevención, las relaciones sociales y la autonomía personal.
En este sentido, escuchar a quienes conocen de primera mano las dificultades y posibilidades de sus pueblos constituye una herramienta fundamental para identificar necesidades y plantear actuaciones adaptadas a cada territorio.
A través de Cuidándonos en el Asturias rural, FADEMUR promueve espacios de participación y reflexión que contribuyen a visibilizar las necesidades de las comunidades rurales y a recoger propuestas orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
El encuentro concluyó con una idea compartida: garantizar el bienestar en el medio rural exige servicios accesibles, mejores comunicaciones y oportunidades para mantener una vida activa y en compañía.
El programa cuenta con la financiación de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias.




